Virtudes Teologales

Andrea Imaginario
Andrea Imaginario
Especialista en artes, literatura e historia cultural

En el cristianismo se llaman virtudes teologales al conjunto de valores y actitudes que facultan al ser humano para acercarse a Dios y relacionarse con él. La observancia de las virtudes teologales anima a practicar las virtudes cardinales, por lo cual se complementan.

Esto se fundamenta en la II carta del apóstol Pedro: “Con ellas [Dios] nos ha otorgado las promesas más grandes y valiosas, para que por ellas participen de la naturaleza divina” (2 Pedro 1, 4).

Desde el punto de vista de la teología cristiana, las virtudes teologales son inspiradas en el entendimiento del ser humano por el Espíritu Santo, lo que le permite a las personas actuar como “hijos de Dios”.

virtudes teologales sobre fondo azul cielo

Las virtudes teologales fueron resumidas por San Pablo en la I carta a los corintios:

“En una palabra, ahora existen tres cosas: la fe, la esperanza y la caridad, pero la más grande de todas es la caridad” (1 Corintios 13, 13).

Estas serían unas de las primeras formulaciones teológicas del carácter fundador y animador de las virtudes teologales en la experiencia cristiana.

Vea también Virtudes cardinales y Las 20 virtudes más importantes en una persona.

Fe

La fe es creer en Dios y confiar en su revelación. Esto supone, por lo tanto, la apertura espiritual necesaria para poder reconocer la manifestación de Dios en la vida cotidiana y en la comunidad de creyentes, esto es, en la Iglesia.

El Catecismo de la Iglesia Católica define la fe como “la virtud teologal por la que creemos en Dios y en todo lo que Él nos ha dicho y revelado” (artículo 1814).

Como acto de confianza en la verdad revelada, la fe anima a actuar concretamente de acuerdo a los principios espirituales inspirados por Dios. Motiva a profesarla abiertamente, esto es, dar testimonio de ella y difundirla.

Vea también Fe.

Esperanza

La fe infunde la esperanza. La esperanza es la espera con confianza en el cumplimiento de un determinado horizonte que, en el caso de la teología cristiana, se refiere al cumplimiento de las promesas de Jesús: el reino de los cielos y la vida eterna, en función de lo cual el cristiano se conduce espiritualmente.

El Catecismo de la Iglesia Católica sostiene que la esperanza “corresponde al anhelo de felicidad puesto por Dios en el corazón de todo hombre” (artículo 1818).

La esperanza, animada por la fe, permite al ser humano comprometerse con los cambios necesarios para construir el reinado de Dios. Así como encontrar sentido al trabajo, fuerzas para enfrentar las dificultades y paciencia para esperar.

Vea también Esperanza.

Caridad

La caridad (el amor) es el centro del corazón cristiano. En ella se expresa plenamente la fe y la esperanza y, por ende, ordena y articula todas las virtudes.

La caridad (amor) se define como la virtud que permite a las personas amar a Dios por sobre todas las cosas y, en nombre de este vínculo, amar al prójimo como a sí mismo. Sus frutos son el gozo, la paz y la misericordia.

Esto corresponde al mandamiento fundamental que Jesús comunica a sus apóstoles: “Les doy un mandamiento nuevo: ámense los unos a los otros. Así como yo los he amado, ámense también ustedes los unos a los otros” (Juan 13, 34).

Para el apóstol San Pablo, la caridad es la más importante de las virtudes teológicas, tal como se deja ver en el siguiente versículo:

"Aunque repartiera todos mis bienes para alimentar a los pobres y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, no me sirve para nada" (1 Corintios 13, 3).

Vea también:

Cómo citar: Imaginario, Andrea (29/02/2024). "Virtudes Teologales". En: Significados.com. Disponible en: https://www.significados.com/virtudes-teologales/ Consultado:

Andrea Imaginario
Andrea Imaginario
Profesora universitaria, cantante, licenciada en Artes (mención Promoción Cultural), con maestría en Literatura Comparada por la Universidad Central de Venezuela, y doctoranda en Historia en la Universidad Autónoma de Lisboa.
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