Significado de Liberalismo

Qué es Liberalismo:

El liberalismo es una filosofía política que defiende la libertad individual, la igualdad ante la ley, la separación de poderes y la tolerancia en el marco del Estado de derecho.

Propone también la limitación del papel del Estado en la vida civil y en las relaciones económicas, y la protección de la propiedad privada.

Es un sistema político esencialmente compatible con la democracia republicana de tipo representativo. Tiene expresiones concretas tanto en la política como en la economía y lo social.

El liberalismo surgió hacia el siglo XVII en oposición al absolutismo. Pretendía alcanzar la libertad del ser humano, garantizar la igualdad jurídica y promover el bienestar económico de las naciones. Se fundó sobre las ideas de John Locke, considerado padre del liberalismo, y pensadores como Montesquieu, Voltaire, Rousseau, Adam Smith y John Stuart Mill, entre otros.

La palabra liberalismo se forma a partir del término latín liberālis, e "-ismo", sufijo relativo a doctrina, sistema, escuela.

Características del liberalismo

Las características del liberalismo derivan de sus ideas más importantes. Por ende, el liberalismo se caracteriza por defender o proponer los siguientes aspectos:

  • Principio de igualdad ante la ley. El liberalismo comprende que todas las personas deben ser iguales ante la ley, tanto en derechos como en obligaciones.
  • Separación de poderes. También propone la separación del poder político en diferentes reparticiones: poder ejecutivo, poder legislativo y poder judicial, de tal como que exista un equilibrio político.
  • Estado laico. El liberalismo se opone al Estado confesional y propone el Estado laico. Es decir, acabar con la ingerencia directa de la religión en la administración del Estado.
  • Parlamentarismo. En el liberalismo se alienta el debate público sobre los aspectos que afectan la nación, a través de parlamentos y asambleas.
  • Defensa de la libertad individual. El liberalismo defiende la libertad de pensamiento, así como la libertad de expresión, de prensa, de culto, de asociación, etc.
  • Tolerancia religiosa. La libertad de credos y el respeto a la misma es un aspecto muy importante en el liberalismo, ya que garantiza la paz social.
  • Propiedad privada. El liberalismo propone la propiedad privada como derecho y estímulo de la iniciativa individual.

Tipos de liberalismo

Liberalismo político

El liberalismo político es un sistema basado en la libertad del individuo y la protección de sus libertades civiles. Entre ellas, la libertad de pensamiento, de expresión, de asociación y de prensa.

Estas libertades están amparadas en un Estado de derecho, en el cual los individuos pueden ejercer la soberanía mediante representantes políticos elegidos democráticamente.

Por ende, el liberalismo se expresa en sistemas generalmente republicanos, con un régimen de separación de poderes y una clara distinción entre la Iglesia y el Estado. Además, propone una limitación de la intervención estatal en los asuntos ciudadanos, sean económicos, sociales o culturales.

Liberalismo económico

Como liberalismo económico se denomina la doctrina que propone limitar la intervención del Estado en materia económica. Fue formulada originalmente por Adam Smith en su libro La riqueza de las naciones (1776). El liberalismo económico considera que las relaciones comerciales deben efectuarse en un marco de libertad e igualdad de condiciones, bajo los principios de la iniciativa individual y privada.

Supone también que las fuerzas del mercado y el emprendimiento individual impulse la productividad de una nación, lo que, en teoría, conduciría a la riqueza y al bien común. Se concreta en aspectos como:

  • defensa del libre comercio,
  • promoción de las privatizaciones,
  • reducción del gasto público,
  • disminución de los impuestos a los productores (los sectores más ricos) para promover la oferta,
  • reconocimiento de un Banco central que regule la moneda.

Liberalismo social

El liberalismo social se conoce también como socioliberalismo, socialiberalismo, liberalismo democrático o liberalismo progresista, entre otros.

Surge en el siglo XIX como respuesta a las condiciones de vida injustas propiciadas por el liberalismo económico y la Revolución industrial en la clase obrera.

Abre paso a la social democracia actual. De este modo, el liberalismo social propone la mediación del Estado para ofrecer condiciones sociales más justas e igualitarias para los desfavorecidos. Por ejemplo, acceso a la educación y a los servicios de salud.

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Origen del liberalismo

El liberalismo nace en Inglaterra hacia el siglo XVII en oposición a la monarquía absolutista europea, que se caracterizaba por concentrar todos los poderes del Estado en manos de un solo autócrata.

Toma fuerza durante el período del Iluminismo, llamado también Ilustración, y se alza a finales del siglo XVIII y principios del XIX, penetrando especialmente en los sectores burgueses de la sociedad europea.

De este modo, inspiró diversas revoluciones, las cuales extendieron la influencia del liberalismo por toda Europa y Latinoamérica. En esta última, el liberalismo alentó las revoluciones independentistas que comenzaron en 1810, y que devinieron en la creación de naciones independientes.

Etapas del liberalismo

Protoliberalismo (1688-1799). En la etapa del protoliberalismo se producen diversos hitos históricos que van influyendo en las ideas de filósofos y políticos. A saber:

  • Revolución gloriosa en Inglaterra (1688-1689): el parlamento inglés derroca al rey Jacobo III Estuardo, de tendencia absolutista. Afirmó la monarquía parlamentaria, bajo la regencia de María II y Guillermo III de Orange.
  • Revolución estadounidense (1776): reconoció la libertad individual y la consagró en la Constitución, creada en 1787 y vigente desde 1789. Esta tuvo el mérito de ser la primera constitución del mundo.
  • Revolución francesa (1789): significó la caída del absolutismo en Europa y la primera declaración de los Derechos del Hombre, al grito de «libertad, igualdad y fraternidad».

Liberalismo clásico (1780-1860). Es el período en que se forman las bases del pensamiento liberal. Los pensadores elaboran las teorías que redefinen la relación entre el Estado y el pueblo, particularmente el contractualismo y constitucionalismo. Fueron particularmente influyentes John Locke (Inglaterra) y Jean-Jacques Rousseau (Francia), así como Adam Ferguson y Adam Smith (ambos de Escocia).

Asimismo, aparecen pensadores liberales que reflexionan sobre el individualismo y el colectivismo, y la posible armonización de ambos aspectos para la cohesión y desarrollo social, es decir, para armonizar el orden de los privado con lo público. Se reflexiona sobre la ética del capitalismo y se promueve la idea de la democracia ampliada.

En esta etapa, que conduce a una mayor preocupación por lo social, ejerce mucha influencia el pensamiento de John Stuart Mill, cuya doctrina se conoce como utilitarismo.

Este período abarca el conjunto de revoluciones europeas que se sucedieron a partir de 1848. Estas se centraban en la reflexión y ejercicio del asociativismo para la defensa de diversos sectores o valores, en medio de los dramáticos cambios provocados por la industrialización.

Nuevos liberalismos (1870 a la actualidad). En la actualidad, el liberalismo ha mantenido su vigencia, aunque ha sido objeto de nuevas interpretaciones a la luz de los cambios históricos. Desde finales del siglo XIX hasta la actualidad, se han dado diversas tendencias dentro del liberalismo.

Podemos identificar varias tendencias que, aunque surgieron en momentos distintos, conviven entre sí en la actualidad. Estas son:

  • Liberalismos sociales (desde 1870 aproximadamente). Se basa en el concepto del Estado de bienestar, que procura un equilibrio entre el sector público y el privado. Ha jugado un papel importante en la prevención de los modelos totalitarios, sean de izquierda o de derecha.
  • Liberalismos conservadores (desde 1870 aproximadamente). Representado por aquellos sectores del liberalismo que desconfían de la democracia representativa y de la acción del Estado en relación con la libertad de empresa. Por ende, pretenden reducir las competencias del Estado al mínimo posible.
  • Liberalismo comunitario (desde 1918 aproximadamente). Reúne todos aquellos grupos liberales que defienden el respeto a la diferencia política y cultural y los derechos de las minorías, en el marco de los derechos universales del ser humano.
  • Liberalismos neutralistas. (desde 1945, fin de la Segunda Guerra Mundial). Son aquellos que se anclan en la aplicación de principios universales para la regulación de los conflictos sociales.

Desde 1980, se habla de neoliberalismo para referir a la adaptación del liberalismo económico al contexto actual. Sin embargo, actualmente algunos autores consideran que las prácticas neoliberales han acentuado la desigualdad económica al nivel mundial, y por ello diferencian al neoliberalismo del liberalismo clásico en materia económica.

Principales autores del liberalismo

John Locke (Reino Unido, 1632-1704). Padre y fundador de los principios del liberalismo. Defendía la monarquía constitucional. Comprendió el Estado como fruto de la libre convención entre los hombres en tanto se reconozca el derecho a la propiedad y la igualdad entre ellos ante la ley. Proponía la separación del poder legislativo y judicial y la separación de la Iglesia en los asuntos del Estado.

Montesquieu (Francia, 1689-1755): asentó los fundamentos del concepto de Nación (clima, geografía, cultura y economía). “Ser nacional”. Entendía que el monarca solo debía concebirse como expresión del poder ejecutivo, no legislativo. Proponía la independencia del poder judicial.

Voltaire (Francia, 1694-1778): buscaba difundir las ideas de Newton y de Locke, y fue un radical defensor de la libertad de pensamiento. En tal sentido, fue un promotor de la tolerancia y, por ende, combatió el fanatismo religioso.

Rousseau (Francia, 1712-1778): se dedicó a estudiar la de la sociedad civil: “el hombre es bueno, la sociedad lo corrompe”. En 1762 publicó el Contrato Social: de la libertad (individuo) a la opresión (sociedad).

Adam Ferguson (Escocia, 1723-1816): filósofo e historiador. Reflexionó sobre la naturaleza de las instituciones, desmitificando la idea de legitimidad divina y de la necesidad de una autoridad individual, sabia e incuestionable. Para él, el conjunto e interrelación de las acciones de los individuos van formando las instituciones, deliberadamente o no.

Adam Smith (Escocia, 1723-1790): economista y filósofo de origen escocés. Consideraba que el bienestar social estaba en estrecha relación con el crecimiento económico de los individuos. Se le considera el precursor de la economía clásica gracias a su obra La riqueza de las naciones.

Alexis de Tocqueville (Francia, 1805-1859): político, filósofo, jurista e historiador. Defendía el sistema representativo al estilo estadounidense, caracterizado por ser una democracia indirecta.

John Stuart Mill (Reino Unido, 1806-1873): político, filósofo y economista, representante de la escuela económica clásica. Defendía la libertad individual por encima del control del estado y la opresión social. Promotor de la corriente del utilitarismo, fue crítico del liberalismo económico y se hizo próximo del socioliberalismo, también conocido como socialismo liberal. Para Mill, habrá mayor bienestar social cuanto mayor sea el número de individuos con bienestar.

Vea también

Referencias

Arceo Contreras, José Alejandro: ¿De qué estamos hablando cuando hablamos de Liberalismo?, Estudios Políticos, Volume 29,
2013, Pages 129-147, ISSN 0185-1616.

Cómo citar: "Liberalismo". En: Significados.com. Disponible en: https://www.significados.com/liberalismo/ Consultado: