Argumento de autoridad

Frank Arellano
Frank Arellano
Profesor de Historia

¿Qué es un argumento de autoridad?

El argumento de autoridad es un tipo de falacia lógica en la que se defiende un punto de vista porque este ha sido expresado por alguien con credibilidad o prestigio. Las falacias lógicas se componen de razonamientos incorrectos usados para persuadir a los oyentes de apoyar una supuesta verdad.

En este caso, el razonamiento incorrecto consiste en aceptar una declaración como válida sólo fijándonos en la fama de quien la hizo y no en las evidencias que puedan sustentarla. Por tal motivo, el argumento de autoridad también es conocido como falacia ad verecundiam o magister dixit.

La frase magister dixit es una locución latina que significa "lo dijo el maestro". Era usada en la filosofía escolástica de la Edad Media para defender algo como verdadero porque antes así lo había dicho un obispo, un papa, o el propio filósofo griego Aristóteles. Por ejemplo:

"La tierra ocupa el centro del universo, así lo dijo Aristóteles y así lo sostiene la iglesia".

Esa proposición se mantuvo durante siglos por la autoridad de la iglesia católica en el mundo medieval. Cuando el científico Galileo Galilei se atrevió a proponer que la tierra giraba alrededor del sol, fue llevado a la inquisición en 1633. En su juicio tuvo que abjurar. Pero hoy sabemos que él, en realidad, tenía la razón.

Características del argumento ad verecundiam o falacia de autoridad

La característica principal de la falacia de autoridad es que busca dar validez a una afirmación apoyándose en lo dicho por expertos. No obstante, la apelación a la autoridad puede contener errores, de los que se desprenden conclusiones equivocadas. En seguida sus características.

1. Es improcedente: cuando la autoridad citada o traída a colación no es realmente experta en el tema tratado.

Ejemplo:

Charlie Munger dijo que no había mejor maestra para determinar el futuro que la historia y que había respuestas que valían millardos de dólares en los libros de historia que costaban 30 $.

Explicación: Munger es un millonario estadounidense. Muchos escuchan sus consejos para aplicarlos en el mundo financiero. Sin embargo, en el argumento se pretende recurrir a su prestigio para señalar el valor del conocimiento histórico. Aun más, de lo dicho se infiere que hay formas de determinar lo que acontecerá en el futuro. Muy pocos historiadores se atreverían a avalar eso.

2. Es inexacta: cuando la autoridad citada no afirma lo que se le atribuye en la cita.

Ejemplo:

Como dijo Einstein, es una locura hacer lo mismo una y otra vez esperando obtener resultados distintos.

Explicación: aunque el razonamiento es perspicaz, no hay pruebas documentales de que Einstein alguna vez haya afirmado eso. Por tanto, invocar su figura es falaz.

3. Carece de relevancia: cuando lo informado no es importante para la discusión en cuestión.

Ejemplo:

Mahatma Gandhi era vegetariano. Él fue un hombre sabio y bondadoso. Todas las personas de bien deberían ser vegetarianas y tú también.

Explicación: en una discusión sobre los beneficios del vegetarianismo se podrían mencionar sus consecuencias para la salud o para el bienestar de los animales. El hecho de que Gandhi haya sido vegetariano no suma elementos positivos o negativos a una dieta vegetariana.

4. Carece de fundamentación: cuando la autoridad aludida no ha dado razones o no ha mostrado evidencias para sostener o defender su opinión.

Ejemplo:

No apoyo a la teoría de la evolución. El filósofo del siglo XIX, Friedrich Nietzsche, una vez escribió que "los monos son demasiado buenos para que el hombre pueda descender de ellos".

Explicación: aunque sea uno de los filósofos más importantes del siglo XIX, su aserción sobre la descendencia de los monos carece de fundamentos científicos. Aun más, la propia teoría evolutiva no afirma que el hombre descienda de los monos, sino que tanto simios como humanos descienden de primates anteriores a ambos.

Todo indica también que la frase de Nietzsche tenía una intención sarcástica cuando fue proferida.

Vea también:

Argumentos de autoridad aceptables

A pesar de ser considerado una falacia lógica, en ocasiones es sensato aceptar argumentos de autoridad. Esto es aconsejable cuando una institución autorizada o un experto en determinada materia apoya una postura remitiéndose a pruebas, estudios o razonamientos objetivos.

Asimismo, en la vida cotidiana por lo general es plausible escuchar con más atención a quien creemos que conoce mejor un tema. Si nuestro auto se daña, le concederemos certeza al diagnóstico que dé el mecánico. Si es una tubería la que se daña, al plomero, etc.

Ejemplos de argumentos de autoridad aceptables

Es humanamente imposible verificar toda la información que pasa por nuestras manos. Entonces los argumentos de autoridad son admisibles cuando se estima razonable confiar en el comunicador de la información y no haga falta comprobar por nuestra cuenta algo declarado. A continuación algunos ejemplos.

1. El tabaco es perjudicial en todas sus modalidades y no existe un nivel seguro de exposición al tabaco, lo asegura la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Explicación: lo habitual es depositar nuestra confianza en la autoridad de la OMS, ya que tiene competencia para sustentar lo afirmado. Además, resulta poco probable que nosotros estudiemos el tema a profundidad hasta convertirnos en expertos calificados en la materia.

2. No se puede cuestionar que la tierra, nuestro planeta, es redonda. Así lo afirmó Elcano cuando circunnavegó el globo entre 1519 y 1522, y así es sostenido por todos los científicos contemporáneos.

Explicación: aunque yo mismo no haya dado vuelta a la tierra doy crédito al testimonio de otro que lo hizo. Aun más, ese testimonio está respaldado por los científicos contemporáneos, conocedores de física, geografía y matemáticas. El terraplanismo no parece razonable.

3. La FAO indicó que los problemas económicos derivados de la pandemia de COVID-19 causaron una avance del hambre en países pobres.

Explicación: el hablante se remitió a la FAO, siglas en inglés de Food and Agriculture of the United Nations, importante organización en materia de alimentación a nivel mundial, para afirmar que el hambre en el mundo aumentó en 2020.

Vea también 14 ejemplos de argumentos.

Argumento de hecho Vs. argumento de autoridad

Los argumentos de hecho se basan en observaciones y en datos para declarar algo como cierto. La conclusión a la que se llega con el argumento de hecho supone la muestra de evidencias y su análisis. En este sentido, los datos son impersonales y no deben depender de la opinión del individuo o institución que proponga el argumento.

Los argumentos de autoridad, por otra parte, funcionan de modo contrario, otorgando más peso al autor del argumento que a lo dicho. Así, si no hay pruebas que los sustenten, los argumentos de autoridad son desacreditados en las investigaciones científicas.

Citas de autoridad o académicas

Una cita es un fragmento de texto que contiene información sobre ideas o datos comunicados por otros autores y que agregamos a nuestros escritos o discursos. Las citas pueden mostrar resultados de investigaciones o formas de abordar un problema. En estas se apoyan los académicos para crear y comunicar nuevos conocimientos.

Las citas deben ser utilizadas con honestidad intelectual y deben acreditarse acudiendo a datos y opiniones razonadas. Citar una autoridad sin justificación hará que los autores caigan en falacias.

Bibliografía

Angulo, Noel (2013) "La cita en la escritura académica". En Innovación Educativa. Vol. 13, número 63, páginas 95-116.

Doury, Marianne (1998) "El argumento de autoridad en situación: el caso del debate mediático sobre astrología". En Escritos, Revista del Centro de Ciencias del Lenguaje. N° 17-18, páginas, 89-112.

Engel, Morris (1994) Fallacies and Pitfalls of Language. The Language Trap. Dover Publications.

Vea también: Argumento.

Cómo citar: Arellano, Frank (03/08/2022). "Argumento de autoridad". En: Significados.com. Disponible en: https://www.significados.com/argumento-de-autoridad/ Consultado:

Frank Arellano
Frank Arellano
Licenciado en Historia (2010) y magíster scientiae en Lingüística (2015) por la Universidad de Los Andes en Mérida.