Argumento

Eva Andrés Vicente
Revisión por Eva Andrés Vicente
Licenciada en Filología Clásica

¿Qué es un argumento?

Un argumento es un razonamiento que se emplea para demostrar o probar aquello que se dice o afirma, o para convencer de algo que aseveramos o negamos.

El argumento busca persuadir sobre la veracidad de lo que decimos. Para que sea convincente, debe ser coherente, sólido y sin contradicciones que puedan afectar su credibilidad. Además, debe ser capaz de superar réplicas y refutaciones. De allí que se diga que un buen argumento debe estar siempre blindado, es decir, sin puntos débiles.

Los argumentos sirven para probar puntos de vista en textos, debates, investigaciones, intercambios de ideas o para crear hipótesis que expliquen fenómenos o eventos. También en la vida cotidiana, cada vez que defendemos nuestra opinión y nuestras decisiones, utilizamos diferentes tipos de argumentos.

Tipos de argumentos y ejemplos

Existen muchos tipos de argumentos, entre los que destacan los argumentos deductivos, inductivos y abductivos y otros tipos de argumentos, planteados por el filósofo Anthony Weston, que son los argumentos de autoridad, de ejemplos, de causas y por analogía.

Por su parte, los argumentos demostrativos y de hechos son muy utilizados en el ámbito científico porque se basan en datos verificables.

Argumento deductivo

El argumento deductivo es aquel que permite inferir una conclusión a partir de las premisas. Las premisas plantean un razonamiento general y de ahí se extrae una conclusión particular.

Ejemplo de argumento deductivo:

Todos los hombres son mortales. Juan es un hombre. Por lo tanto, Juan es mortal.

Argumento inductivo

En este tipo de argumento, las premisas contienen propiedades particulares que se repiten en cierto número de sujetos, objetos o eventos, producto de la observación directa. De estas propiedades o datos comunes se extrae una conclusión general que abarca tanto a los casos observados como los no observados. En este sentido, el argumento inductivo, a diferencia del deductivo, va de lo particular a lo general.

Ejemplo de argumento inductivo:

El canario tiene alas, el jilguero tiene alas, la golondrina tiene alas; por lo tanto, todos los pájaros tienen alas.

Ver también Argumentos inductivos y deductivos

Argumento abductivo

Es un tipo de argumento cuya conclusión es una conjetura, es decir, una hipótesis que explica las premisas. Esta forma de razonamiento permite obtener un nuevo conocimiento, sin embargo, al tratarse de una hipótesis, la conclusión es probable, pero no se puede verificar.

Ejemplo de argumento abductivo:

El muchacho va corriendo hacia la parada de autobús. Seguramente llega tarde a clase.

Ver también Argumento abductivo

Argumento de autoridad

Como argumento de autoridad se denomina aquel que respalda sus razones en el prestigio de otra persona o institución, considerada una autoridad en la materia. En este sentido, el argumento se vale de sus palabras y es utilizado prescindiendo de recurrir a otros hechos o razones que lo sustenten.

Ejemplo de un argumento de autoridad:

Según el Banco Mundial, la pobreza extrema aumentó en 2020 debido a la pandemia.

Vea también Argumento de autoridad.

Argumento mediante ejemplos

Las premisas de este tipo de argumentos están basadas en ejemplos. Se entiende que mientras más ejemplos se describan para sustentar la idea, más fuerte será. Para que esto se cumpla, es necesario que los ejemplos mencionados sean verdaderos y se puedan verificar.

Ejemplo de argumento mediante ejemplos:

África es el continente con mayor inflación. Zimbabue tiene una inflación del 161%, Sudán del 50% y Sudán del sur del 24%.

Argumento por analogía

Se trata de tomar dos situaciones y compararlas para extraer elementos comunes que permitan llegar a una conclusión probable. También se conoce como argumento por comparación o argumento por contraste.

Ejemplo de argumento por analogía:

Mi abuelo y mi padre eran excelentes cocineros. Por eso yo también soy habilidoso en la cocina.

Argumento de causas

Es uno de los tipos de argumentos propuestos por Anthony Weston. En este caso, la conclusión deriva de unas causas que lo explican o justifican. Se trata de uno de los argumentos que más utilizamos en nuestra vida cotidiana.

Ejemplos de argumento de causas:

No pude hacer las compras porque salí tarde del trabajo y el supermercado ya estaba cerrado.

Argumento demostrativo

Se emplea para explicar o comprobar un hecho. Es un tipo de argumento muy utilizado en el ámbito científico y suele contener datos de investigaciones previas. Tiene una función divulgativa, ya que el objetivo es difundir nuevo conocimiento.

Ejemplo de argumento demostrativo:

Según un estudio presentado por la Sociedad Europea de Cardiología, el consumo de café previene accidentes cardiovasculares.

El corazón de los participantes que consumen café de forma habitual presenta mayor tamaño y mejor funcionamiento que en los participantes no consumidores de café.

Argumento de hecho

También llamado argumento basado en datos, es un tipo de argumento basado en pruebas verificables. En este caso, la conclusión es verdadera porque está sustentada en ideas o datos que pueden ser probados.

Ejemplo de argumento de hecho:

El consumo de bebidas energéticas supone un riesgo para la salud debido a su alto contenido en azúcar y cafeína.

Según datos de OMS, una dosis excesiva de cafeína puede provocar arritmias, taquicardias y convulsiones. Además, pueden resultar adictivas.

Estructura de un argumento

Un argumento, de forma general, está compuesto por dos elementos básicos: las premisas y la conclusión.

Premisas

Las premisas son cada uno de los enunciados que anteceden a la conclusión y sirven para sustentar o negar algo. Habitualmente, los argumentos constan de dos premisas, pero pueden tener un número ilimitado.

Ejemplo:

1. El azúcar está presente en la mayoría de alimentos procesados que consumimos a diario.

2. El consumo habitual de azúcares es un factor de riesgo para el desarrollo de diabetes, aumento de peso y deterioro de los dientes.

Conclusión

La conclusión es el enunciado que marca el fin del razonamiento, es decir, la proposición que se expone en último lugar. Aquello que se afirma en la conclusión, se sustenta previamente en las premisas.

Si la conclusión, además de ser verdadera, va implícita en las premisas, se dice que el argumento es válido. Pero no es un requisito indispensable para que una proposición funcione como conclusión.

Ejemplo:

3. Por tanto, un consumo excesivo y reiterado de productos procesados y azucarados puede ocasionar daños en la salud.

Ver también Premisa

Características de un argumento

Lenguaje natural y artificial

Un argumento es la expresión de un razonamiento a través de un lenguaje, que ha de ser natural, es decir, un lenguaje orientado a comunicar un mensaje.

Sin embargo, en determinados ámbitos, es necesario utilizar lenguajes artificiales para disponer de los términos adecuados. Áreas como las matemáticas, la química o la música se valen de un lenguaje especializado.

Tienen intención retórica

El objetivo de los argumentos es probar, convencer, replicar, razonar, defender una postura, etc., por tanto, tienen una intención retórica, que consiste en conseguir su propósito a través de estructuras y recursos lingüísticos.

Precisión y brevedad

Para que resulten efectivos, los argumentos deben ser precisos, deben exponer las razones de forma concreta, sin saturar al auditorio o al lector con palabrería de más, ni expresando ideas ambiguas.

Estructura coherente

Un argumento debe estar bien estructurado, es decir, debe integrar una conclusión y unas premisas que la sostienen. También ha de existir una relación de coherencia entre todos estos elementos.

Ideas ordenadas

Es fundamental expresar las ideas de forma ordenada para una mejor transmisión del mensaje. El argumento debe entregar los razonamientos de forma fluida y natural, siguiendo una secuencia lógica.

Ver también:

Referencias:

  • Salinas Herrera, J., Camacho Moreno, V., & Sánchez Pozos, J. EL ARGUMENTO LOGICO Y LA INFERENCIA DE VERDADES. Murmullos Filosóficos, 6(12), 81-93.
  • Weston, A., & Seña, J. F. M. (1994). Las claves de la argumentación. Barcelona: Ariel.

Cómo citar: (10/08/2022). "Argumento". En: Significados.com. Disponible en: https://www.significados.com/argumento/ Consultado:

Eva Andrés Vicente
Revisión por Eva Andrés Vicente
Licenciada en Filología Clásica por la Universidad Complutense de Madrid (2007).