Mesopotamia

Frank Arellano
Frank Arellano
Profesor de Historia y Maestro en Lingüística

Mesopotamia es una región geohistórica localizada en Oriente Próximo, entre los ríos Tigris y Éufrates, donde actualmente se hallan Irak y el norte de Siria. La región se considera la primera cuna de la civilización humana, pues allí se desarrollaron en la antigüedad sociedades que practicaron la agricultura de riego, construyeron grandes ciudades, e incluso inventaron la escritura cuneiforme.

Quienes llamaron a la región Mesopotamia fueron los griegos. En su lengua 'mesos' significa "medio" y 'potamos' es "río". Así, el significado de Mesopotamia es "tierra entre ríos". Si bien el área geográfica de Mesopotamia se caracterizaba por el clima árido, los ríos le proporcionaron suficiente agua para hacer la tierra fértil.

Tales condiciones posibilitaron el cultivo de cereales y la domesticación de animales para sostener a poblaciones numerosas, aglomeradas en los nacientes centros urbanos. Los primeros hallazgos de agricultura en la zona se remontan al 9 mil a.C. Con el cultivo de la tierra, vinieron avances tecnológicos como la construcción de represas y canales acuíferos.

La necesidad de administrar recursos y de dirigir obras en las ciudades consolidó la estratificación social. De ese modo, nació la especialización del trabajo y surgió también la división de clases sociales. Todos estos rasgos caracterizaron a las civilizaciones mesopotámicas, comenzando con la sumeria y manteniéndose con la acadia, la babilonia y la asiria, entre otras.

Las culturas civilizadas de la Mesopotamia antigua emergieron hacia el 3500 a.C. En ese momento, los sumerios desarrollaron la escritura en tablillas de arcilla, practicaron la metalurgia con el cobre y el bronce, y construyeron ciudades como Ur, Lagash y Eridu.

La Mesopotamia antigua perdió autonomía cuando los neobabilonios fueron conquistados por Ciro II de Persia, en el 539 a.C. Desde ahí, la región estuvo dominada por el imperio persa aqueménida durante dos siglos. Luego, sería conquistada en el siglo IV a.C. por Alejandro Magno y pasó a estar bajo dominio helénico.

Ubicación geográfica de Mesopotamia

Sumeria Mesopotamia Ciudades
Los puntos rojos ubican a las principales ciudades sumerias en Mesopotamia, entre los ríos Tigris y Éufrates.

Mesopotamia se encuentra en el suroeste del continente asiático y al norte de la península arábiga. En los libros de historia, se incluye a Mesopotamia como parte del "creciente fértil", región con condiciones propicias para que floreciera la agricultura y pudieran desarrollarse las civilizaciones de la antigüedad.

En esta región del Oriente Próximo -o Medio Oriente, como también se le llama- corren los ríos que provienen de las montañas de la península Anatolia (actuales Turquía y Armenia). Los más importantes de estos son el Tigris y el Éufrates. Ambos fluyen hacia el sur y se juntan antes de desembocar en el Golfo Pérsico.

Estos ríos le dieron a Mesopotamia su nombre, la tierra "entre ríos". Alrededor de ellos se extiende el desierto, y por el este, los montes Zagros bordean a Mesopotamia.

Cultura de Mesopotamia

La Mesopotamia antigua fue hogar de varias civilizaciones a lo largo de la historia. Cada una dejó huellas en forma de hitos culturales en la literatura, arquitectura, escultura y en las ciencias. Ahora señalaremos algunas de esas impresionanates manifestaciones culturales.

Literatura

En Mesopotamia se inventó la escritura durante el periodo sumerio. Estos usaron estiletes para acuñar sobre la arcilla los símbolos que representaban ideas y mensajes. Sobre las tablillas se grabaron códigos legales, documentos comerciales y obras literarias de gran valor.

Entre las obras literarias está el poema épico de Gilgamesh, escrito en la época de esplendor sumeria y acadia, alrededor del 2100 a.C. Este narra la vida del rey de Uruk, que era en parte dios y en parte humano. Junto a su amigo Enkidu, Gilgamesh enfrentó monstruos y los venció.

Pero a la muerte de su amigo, Gilgamesh se entristece. Así, emprende un viaje en busca de la inmortalidad. En su viaje, los sabios le revelan la historia del diluvio universal, y que la inmortalidad solo está reservada para los dioses.

Entre las muchas otras obras literarias destacadas tenemos al Poema de Atrahasis (s. VII a.C.), que narra la creación del mundo y de los hombres, y también cuenta la historia del diluvio. En términos de relatos históricos, las Lamentaciones de Ur (XX a.C.) cuentan la caída de esta ciudad en manos del imperio elamita.

Arquitectura

Las civilizaciones mesopotámicas se distinguieron por la construcción de notables zigurats, palacios y ciudades amuralladas. Los zigurats eran estructuras con forma piramidal que fungían como templos ceremoniales. Estos fueron muy populares y estaban en cada ciudad dedicados a los dioses a los que se rendían culto.

Algunos zigurats impresionantes eran los de Ur, Borsippa, Nippur y, por supuesto, el zigurat de Marduk en Babilonia. En la ciudad de Babilonia también resaltaron durante el imperio caldeo sus gruesas murallas, la puerta de Ishtar y los jardines colgantes, considerados una de las 7 maravillas del mundo en la antiguedad.

En la época asiria asombraban las estructuras del palacio de Senaquerib, en Nínive, y su reconocida biblioteca.

zigurat de ur
Zigurat de Ur en honor al dios Nanna (luna). Imagen de: Hardnfast (CC BY 3.0)

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Escultura

La escultura en la antigua Mesopotamia dirigía su atención a la representación de líderes y dioses. Su estilo buscaba reflejar detalles realistas que, a su vez, se combinaban con elementos fantásticos propios de las creencias culturales mesopotámicas.

La escultura se manifestó tanto en grandes estatuas como en estatuillas, relieves de muros, y efigies. Algunas obras que han llegado hasta nuestros días son las Cabezas de Gudea, los Lammasu (toros alados), la estatua de la diosa Ishtar o Innana, el león de babilonia y la máscara de Sargón.

Lammasu toro alado asirio
Lammasu del palacio de Sargón II de Asiria (Siglo VIII a.C.)

Ciencias

Las ciencias, particularmente las matemáticas, la astronomía y la medicina, fueron desarrolladas en Mesopotamia. Los escribas mesopotámicos usaban tablillas de arcilla para realizar cálculos matemáticos, basados en un sistema numérico sexagesimal. Incluso se han descubierto hallazgos de conocimientos trigonométricos.

También se elaboraron calendarios lunisolares muy precisos. En las distintas civilizaciones mesopotámicas hubo verdaderos astrónomos que observaron el cielo, el movimiento de los planetas y las estrellas.

En la medicina, las curas se basaban en la observación y en la aplicación de hierbas y vendajes. En la época babilonia se escribió un texto de tratamientos, el Manual de diagnóstico, escrito por Esagil-kin-apli, en Nippur (XI a.C.), que incluía métodos de terapia. Este manual es un hito en la historia de la medicina.

Historia y civilizaciones de Mesopotamia

Las primeras comunidades agrícolas se asentaron en Mesopotamia en el periodo neolítico, en torno al séptimo milenio a.C. Para ese momento surgieron culturas como la Hassuna- Samarra y la Halaf. De estas hay testimonios arqueológicos basados en su alfarería, cerámica y cultivos.

A pesar de practicar la agricultura, todavía se situaban en comunidades pequeñas. No habían alcanzado avances tecnológicos como la invención de la rueda ni el conocimiento de la escritura. Sin embargo, fueron fundamentales por la expansión de su conocimiento de producción de alimentos.

Sumeria: primera civilización mesopotámica

Los sumerios se asentaron y controlaron la zona sur de Mesopotamia a partir del 4000 a.C. Se conoce que no eran habitantes autóctonos de la región, pues no hablaban una lengua semita. Probablemente provenían de la península de Anatolia.

A Sumeria se le considera la cuna de la civilización. Para el IV milenio a.C., en la ciudad de Uruk apareció la rueda, lo que facilitó muchas labores e hizo el transporte más eficiente. También se encontraron tablillas de arcilla del periodo con escritura cuneiforme.

La escritura tuvo primero un propósito administrativo y servía para llevar cuentas de cosechas, pagos y deudas. Después, se adaptó al uso sagrado en templos; y dedicatorio, en estatuas.

La cultura de Uruk se difundió, y nacieron más ciudades amuralladas, lo que evidencia tanto las batallas que enfrentaron a los distintos pueblos como la independencia de estos. Algunos centros urbanos sumerios que fungieron como sedes de gobierno y comercio fueron Ur, Uruk, Lagash, Nippur y Kish.

Ver también:

Época Acadia (2340- 2150 a.C.)

acadia imperio
Extensión del imperio acadio bajo el reino de Sargón (2334- 2279 a.C.) Imagen cortesía de: Crates (CC BY-SA 3.0)

Los acadios fundaron el primer imperio de la historia. Todo comenzó con la carrera de ascenso al poder de Sargón, personaje de origen semita y primer gobernante acadio. Sargón descendía de una familia humilde y fue sirviente del rey de Kish. Una vez que el rey murió, Sargón tomó el mando y alentó a su pueblo para llevar adelante campañas de conquista territorial.

De este modo, Sargón fundó una ciudad, Ágade, para que fuera la capital de sus dominios, y emprendió expediciones para doblegar a las ciudades sumerias del sur de Mesopotamia. Además, extendió sus comarcas hasta abarcar las regiones de Elam por el este, y hasta las costas mediterráneas por el oeste.

El prestigio de Sargón de Acad fue enorme, al punto de que en los registros literarios mesopotámicos se le llamó "Rey de los cuatro confines del mundo". En el imperio acadio convivieron pueblos de diversas etnias y lenguas bajo el mando de un único gobernante. La lengua acadia devino lingua franca imperial.

Las conquistas de Sargón dejaron como legado una dinastía que conservó el mando durante dos siglos. En tiempos de Naram-Sim, nieto de Sargón, el imperio se vio agotado por sofocar tantas revueltas locales. Tiempo después tribus nómadas como las de los gutis y los amorreos desmembrarían la estructura imperial.

acadios en combate
Estela de soldados acadios combatiendo enemigos (c. 2280 a.C.) Imagen cortesía de: Mbzt (CC BY 3.0)

Primer imperio babilonio (c. 1800- 1590 a.C.)

Luego de la caída del imperio acadio hubo un periodo de 250 años en el que varios pueblos se disputaron el control de Mesopotamia. Los gutis controlaron la ciudad de Lagash, y los sumerios retomaron la administración de importantes centros como Uruk y Ur, convirtiéndose esta última en una de las ciudades esplendorosas de la época (2100- 1950 a.C.)

Al mismo tiempo, se fueron asentando los amorreos en la región, quienes poco a poco ganaron espacios en Mesopotamia. Ya para el año 1792 a.C., sucedió un evento trascendental en la historia, la llegada al trono de Hammurabi en Babilonia, ciudad ubicada en la Mesopotamia central.

Hammurabi fue el sexto rey de la dinastía amorrea en Babilonia y es conocido en la historia por su Código. El Código de Hammurabi era una compilación de leyes que establecían qué era justo y qué no. Además contenía el principio de la ley del talión (ojo por ojo), describía normas para el comercio, penas para crímenes, etc.

Babilonia se destacó como centro ceremonial y económico en la época. En sus territorios se mantuvieron antiguas tradiciones religiosas sumerias, y el idioma de Estado fue el acadio, a pesar de que no era la lengua materna de la mayoría de los pobladores.

La expansión babilónica llevó a Hammurabi a proclamarse Rey de Sumeria y Acadia. No obstante, los sucesores de Hammurabi tuvieron constantes problemas para mantener el control de los territorios al norte de Mesopotamia. Así, tras ataques sufridos por los casitas en el siglo XVII a.C. y por los hititas, en el XVI a.C., el poderío de Babilonia decayó.

tablilla imagen hammurabi
Tablilla con la imagen de Hammurabi e inscripciones cuneiformes talladas en su honor. Fotografía de: Marie-Lan Nguyen (CC BY 2.5)

A la dinastía amorrea la sucedió la dinastía casita en Babilonia. Los casitas gobernaron el territorio babilonio hasta aproximadamente el 1160 a.C.

La hegemonía Asiria (1275- 609 a.C.)

Asiria era una región ubicada en el norte de Mesopotamia. Su nombre provenía de Assur, ciudad fundada alrededor del 2400 a.C. No obstante, por siglos el área asiria estuvo subordinada a los acadios, y luego a los babilonios.

El incremento del poder asirio se dio porque debieron luchar con los pueblos que invadían sus ciudades constantemente. En el siglo XIII a.C., los asirios ya eran independientes y conocían técnicas para forjar el hierro, lo cual les permitió tener mejores armas para la guerra.

Bajo el mandato de Salmanasar I (1274- 1245 a.C.), los asirios combatieron a los hititas, urarteos y babilonios, resultando victoriosos. Estas batallas y conquistas los llevaron a dominar más territorios, hasta convertirse en verdaderos hegemones de Mesopotamia.

La hegemonía asiria se acentuó con el imperio nuevo (901- 609 a.C.). Para este momento, los asirios ganaron fama de guerreros, diseñaron estrategias para tomar ciudades por asalto y expandieron sus dominios. Pero no todo se redujo a logros militares.

El rey Asurbanipal amplió la gran biblioteca de Nínive. Este rey guerrero era también un erudito que gustaba de la lectura. En la biblioteca de Nínive se conservaban miles de tablillas de arcilla con poemas, himnos religiosos, recetas y fragmentos de obras como la afamada Epopeya de Gilgamesh.

Después de la muerte de Asurbanipal, el imperio asirio se debilitó. Las batallas con los babilonios y los medos acarrearon derrotas que socavaron su poder. Nínive fue tomada por fuerzas enemigas en el 612 a.C., y en el 609 a.C., perdieron la batalla de Harrán, con lo que los babilonios retomaron el mando de Mesopotamia.

rey asirio asurbanipal
Asurbanipal sobre su carruaje mientras observa a los prisioneros tomados luego de dos años de asedio a la ciudad de Babilonia. Imagen: Anthony Huan (CC BY-SA 2.0)

Imperio neobabilonio o caldeo (612- 539 a.C.)

Tras el derrumbe del imperio asirio, Mesopotamia quedaría bajo el mando del pueblo caldeo durante el siguiente siglo. Los caldeos eran un pueblo semita que se había establecido en Mesopotamia desde el siglo IX a.C.

Su alianza con los medo-persas en el VII a.C. los colocó en una buena posición para instaurar su señorío. Esto llegó de la mano del saqueo de Nínive en el 612 a.C. y el traslado de la capital imperial a Babilonia, donde gobernaba Nabopolasar.

Durante el reinado de Nabopolasar, Babilonia afianzó su poder y hubo un resurgimiento cultural que procuró recuperar viejas y refinadas tradiciones sumerias y acadias. Aun más, en el reinado de su sucesor, Nabucodonosor II (605- 562 a.C.), el imperio caldeo experimentó su momento de auge y gloria.

Nabucodonosor II conquistó los territorios de Palestina, Egipto y partes de Anatolia. Además, hizo de Babilonia la metrópoli más resplandeciente de la época, con grandes construcciones, jardines, y el florecimiento de las artes. Las tierras cultivables se expandieron y hubo prosperidad económica.

Después de ocho décadas, las cosas volverían a cambiar. Los persas de la dinastía aqueménida habían cobrado fuerza y se aproximaban desde el oriente. En el 539 a.C. derrotaron al ejército caldeo babilonio y con esto se apoderaron de Mesopotamia.

León en puerta de Ishtar
Uno de los leones de la Puerta de Ishtar, construida en el 575 a.C. durante el reinado de Nabucodonosor II.

Vea también:

Imagen de portada: Ealdgyth (CC BY-SA 3.0)

Cómo citar: Arellano, Frank (15/12/2023). "Mesopotamia". En: Significados.com. Disponible en: https://www.significados.com/mesopotamia/ Consultado:

Frank Arellano
Frank Arellano
Profesor de Historia y Ciencias Sociales durante más de 15 años. Licenciado en Historia (2010) y Magíster Scientiae en Lingüística (2015) por la Universidad de Los Andes en Mérida.
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