Hermes (dios griego)

Tomás Muriel
Tomás Muriel
Filólogo y profesor de español. Doctorando en Estudios Lingüísticos y Literarios.

En la mitología griega, Hermes es el dios mensajero y dios del comercio, entre otros patronazgos. Es uno de los doce dioses olímpicos y de los más populares y venerados en la Antigua Grecia. En la mitología romana se conoce como Mercurio.

Hermes era hijo de Zeus y Maya, y destacaba por un carácter travieso y burlón. Sus primeras travesuras empezaron al momento de nacer, cuando les robó el carcaj a Cupido y la espada a Ares.

La representación de Hermes es muy característica, ya que aparece de la siguiente manera:

  • Como un joven imberbe y atlético (ephebos), aunque en sus orígenes aparecía con barba.
  • Con un caduceo o kerydeion: el bastón que portaban los heraldos.
  • Llevando un sombrero (petasos) con alas.
  • Con sandalias aladas. Las alas en el calzado, al igual que en el sombrero, representan la velocidad. También se representa con los pies alados.
  • A veces aparece portando una bolsa para simbolizar el comercio.
  • En otras representaciones, lleva un cordero sobre los hombros (kriophoros).

Sobre el significado de su nombre, se cree que procede del término herma (montón de piedras en griego). Estos montones de piedra, a veces también mojones, se situaban en los caminos para demarcar los terrenos.

Dios mensajero

Hermes ha sido venerado como dios de varias actividades (comercio, ladrones) o incluso de los caminos. Sin embargo, es sobre todo conocido por ser el mensajero de los dioses, por lo que destaca su culto como dios mensajero.

Tanto los heraldos como los traductores lo veneraban pidiéndole que agudizaran su elocuencia, capacidad de persuasión y la capacidad de hablar con el extranjero. Hermes poseía una gran elocuencia y era muy sigiloso en su manera de actuar y moverse, cualidades necesarias para su función de mensajero.

Su símbolo más característico, el caduceo (un bastón con dos serpientes que tenía la propiedad de apaciguar), era el elemento que portaban los heraldos en la Antigua Grecia.

Caduceo de Hermes. Primer plano con detalle y fondo neutro
El caduceo es uno de los atributos más característicos de Hermes

Al ser un heraldo y transmitir la voluntad de los otros dioses, Hermes apenas actuaba en sus misiones por iniciativa propia. Es decir, cumplía el cometido que le había sido encargado sin desviarse de su objetivo.

Son numerosas las ocasiones en las que los dioses recurrían a él para que cumpliera diferentes tareas. Algunas de ellas tienen una gran relevancia dentro de la mitología griega, como veremos a continuación.

Ver también Los principales dioses griegos y su significado.

Pasajes en la mitología

Invención de la lira

La mitología griega le atribuye la invención de la lira. Se relata que, poco después de nacer, cogió una tortuga y, sirviéndose de su concha, unos cuernos y unas tripas de cordero, construyó tan popular instrumento.

Hermes y Apolo

Después de inventar la lira, Hermes le robó cincuenta vacas al dios Apolo, el cual se las cuidaba a Admeto. Con el objetivo de dificultar el rastro que dejaba el ganado, las hizo caminar marcha atrás. Otras fuentes indican que ató ramas a la cola de las vacas, para que de este modo se difuminara el rastro dejado.

Cuando los dioses descubrieron quién fue el autor del robo, Zeus le ordenó que condujese a Apolo hacia el ganado. Apolo, enfadado por el robo, fue apaciguado por las maravillosas notas procedentes de la lira de Hermes.

Decidieron hacer las paces e hicieron un intercambio: Hermes le daría la lira y Apolo, en cambio, le daría el ganado. Ambos se hicieron buenos amigos y Apolo le ofreció una rama que tenía la propiedad de apaciguar.

A esta rama se enroscaron dos serpientes, convirtiéndose en uno de sus atributos: el caduceo.

Escultura de bronce del dios Hermes sobre fondo azul

Ver también Apolo (dios griego).

Muerte de Argos

Argos era un ser que tenía cien ojos, cincuenta de los cuales estaban despiertos mientras los otros cincuenta dormían. Hera le encomendó que vigilara la ninfa Ío, a la sazón convertida en vaca, ya que Zeus quería ocultarla de su esposa.

Zeus, lleno de cólera, envió a Hermes para que matara a Argos. El mensajero cumplió su cometido y decapitó al ser, provocando la ira de la diosa Hera.

Ver también Zeus (dios griego) y Hera (diosa griega).

Encadenamiento de Prometeo

Hermes fue el encargado de encadenar al titán Prometeo, que había robado el fuego de los dioses para dárselo a los humanos. El castigo que se le impuso al titán fue severo: además de permanecer encadenado durante milenios, un águila devoraría su hígado cada noche, ya que este se regeneraba de manera continua.

El Juicio de Paris

Hermes fue el que aconsejó a los dioses a que Paris fuera el juez en el llamado Juicio de Paris. Además, condujo a las tres participantes, Afrodita, Hera y Atenea hacia dicho juicio, donde Paris debería entregar una manzana a la más hermosa de las tres.

Ganó Afrodita, quien le había prometido a Paris la bella Helena, esposa de Menelao. Paris raptó a Helena, acto que desembocó en la Guerra de Troya.

Amplía tus conocimientos sobre: Atenea (diosa griega) y Afrodita (diosa griega del amor).

Hermes en la Guerra de Troya

En la Ilíada, Homero escribe cómo los dioses interfieren en la lucha entre griegos y troyanos. Hermes está presente en varios episodios, pero hay uno que destaca sobre el resto, concretamente en el canto final.

Aquiles había llevado el cuerpo de Héctor a su campamento. Príamo, padre de Héctor y rey de Troya, decide presentarse en el campamento de los griegos para reclamar el cuerpo de su hijo.

El guía que tuvo Príamo no fue otro que Hermes. En una de las escenas más emotivas de la Ilíada, la presencia de Hermes y su capacidad conciliadora hizo posible que Aquiles accediera a la petición de Príamo.

Conoce a Ares (dios griego de la guerra).

Presencia en la Odisea

En esta obra de Homero, Hermes ayuda a Ulises en dos ocasiones.

En la primera de ellas, intercedió ante la ninfa Calipso para que esta dejara marchar a Ulises. El rey de Ítaca había estado siete años retenido en compañía de la ninfa, una gran parte de su tormentoso viaje de regreso a casa.

En la segunda ocasión, Hermes le entrega unas hierbas a Ulises para que los hechizos de Circe no tuvieran efecto sobre él.

Guía de las almas

Uno de los cometidos de Hermes es de acompañar a los vivos en su viaje hasta el Hades (el mundo de los muertos). Excepto en contadas ocasiones, los dioses y los mortales no podían entrar y salir del inframundo, lo que hace de Hermes una rareza dentro del comportamiento de los dioses.

También puede ver:

BIBLIOGRAFÍA

Hard, Robin. (2004). El gran libro de la mitología griega. Madrid. La esfera de los libros.

Humbert, Jean. (2017). Mitología griega y romana. Barcelona. Editorial Gustavo Gili.

Cómo citar: Muriel, Tomás (21/09/2023). "Hermes (dios griego)". En: Significados.com. Disponible en: https://www.significados.com/hermes/ Consultado:

Tomás Muriel
Tomás Muriel
Graduado en Lengua y Literatura Españolas (UNED) y Máster en Formación de Profesores de Español como Segunda Lengua (UNED/Instituto Cervantes). Es profesor de Español como Lengua Extranjera (ELE), traductor y escritor.
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